Después de 25 años de exilio, Ana regresa a Bolivia tras la muerte de su tía Lu, con la intención de vender la casa familiar. Lo que empieza como un viaje doloroso se convierte en un descubrimiento transformador, donde Ana desentierra verdades ocultas sobre su familia y su propia identidad. Enfrentándose a los fantasmas de la última dictadura militar, Ana deberá reconciliarse con su amargo pasado para finalmente reencontrarse consigo misma y con su casa.